La villa marinera de Santoña basa su actividad económica en la industria pesquera y conservera con su producto estrella: las anchoas.

Esta comarca cántabra de marcado sello turístico, cuida de sus costumbres rindiendo honores a la Feria de la anchoa en Santoña. Desde el año 1999 aúnan sus fuerzas el Ayuntamiento de Santoña, el Gobierno de Cantabria y el FROM (El Fondo de Regulación y Organización del Mercado de los Productos de la Pesca y Cultivos Marinos) para celebrar en la primera semana de mayo la popular Feria gastronómica de la anchoa. Sus más de 11.000 habitantes celebran con especial emoción una feria culinaria que resulta ser el escaparate para los productos del mar y que luego son transformados por los fabricantes de Cantabria sin perder su esencia natural.
El filete de anchoa, tras un buen tratamiento con sal y conservación con aceite de oliva, debe mantener su sabor intenso y equilibrado, su textura debe ser flexible y compacta, y adquirir un color claro caramelizado.

En la Feria de la anchoa de Santoña los fabricantes y conserveros dan a conocer el sublime manjar aunando tradición y nuevos modelos de preparación de este pescado especialmente sabroso.

La feria gira en torno al paladeo de la anchoa con degustaciones que hacen descubrir al visitante las variedades y formas de consumir la anchoa. Un bocado de este alimento transforma los sentidos. Todo queda aderezado además con conferencias y diversos actos culturales durante las jornadas de fiesta.
Turistas, cultura, conserveros, fabricantes y lugareños coinciden en que se trata de una feria gastronómica para visitar al menos una vez en la vida. Vivirla, empaparse de su tradición y llevar en la memoria de los sentidos la esencia de un pueblo que ama la anchoa como algo muy suyo.

La feria de la Anchoa (Santoña, Cantabria)